Protagonistas del Golf

El golf de Pinamar tiene sus protagonistas. Estas son historias que se han sabido conservar para construir la leyenda de Links Pinamar:

Las clínicas de Robert De Vicenzo

protagonistasEl gran maestro visitó el golf de Pinamar en muchas oportunidades. En general, hacía una clínica antes de jugar. Roberto llegaba a las 11:00 hs, permanecía en el bar mientras comenzaba a llegar la gente. El maestro convocaba muchísimo público. Los jugadores siempre aprovechaban para hacerle muchas preguntas. Pero nunca faltaba la pregunta sobre qué pasó cuando se olvidó de firmar la tarjeta cuando  jugó  el abierto de Augusta que hizo que quedara descalificado aún cuando había ganado el torneo.

Roberto comentaba que, por la emoción de haber ganado, presentó su tarjeta sin saber si la había firmado él o la había firmado el marcador. Su equivocación le costó el gran Abierto, pero ese error le sirvió de experiencia para sus próximos desafíos en los futuros torneos.

Las clínicas permitían que él explicara cómo era cada uno de sus golpes. Mientras él hablaba, la multitud escuchaba muy atenta. En cada explicación le daba el tiempo a su ayudante de ir y levantar la pelota ya que no quería que quedara ninguna en el campo.

Luego salían a la cancha, donde generalmente lo acompañaba Augusto Bosch.  Para proteger al maestro de la gente que, por pasión, se trataba de acercar a él en forma muy calurosa, se colocaba una soga para protegerlo. Cuando él pegaba su golpe, los muchachos salían corriendo para poner la soga en el próximo tiro y mientras caminaba por el fairway, el público se abalanzaba para tocar el palo que él utilizaba, como signo de admiración.
Saliendo del tee del hoyo 1 que tiene 430 yardas, pegaba su primer tiro a 280 yardas, para rematar su tiro al Green con un hierro 6. El tiro era explicado con sutil exactitud en todo su recorrido. El sabía en todo momento qué elevación iba a tener la pelota, como un matemático resolviendo una parábola.

Dentro del Green llegó a su laberinto eterno, el putter. De hecho el maestro ha comentado con su pelota a 1 metro del hoyo: “Si yo jugara el putter como Eduardo Delgado no tendría ningún oponente”.

Finalmente el maestro terminaba su jornada tomando algo con sus seguidores y regresaba al Playas Hotel donde siempre se hospedaba.

Visitantes reconocidos

Durante los años de vida de Golf Pinamar, muchas estrellas jugaron en sus links. Se recuerdan los partidos del Beto Alonso y del Beto Acosta, del periodista Nicanor González del Solar, de Gonzalo Bonadeo, del Bebe Comtepomi, Guillermo Salatino, Gabriel Batistuta, Raúl Lavie, Víctor Bo, del ex presidente Carlos Menen y su hermano Eduardo, los ex ministros Horacio Jaunarena y Juan Vital Sourrouille, Guillermo Alchourron, José Luis Clerc, el reconocido autor de Los Simuladores, Martín Shefeld, los futbolistas Raúl Casini, Mariano Dalalibera, el Chapu Braña, Andres Guglialmipietro, el Cocho López, los polistas Roberto Cavanagh, Gonzalo Heguy y Adolfo Cambiaso, Franco Macri y su hijo Mauricio, el legendario jockey Irineo Leguizamo y el actor Armando Bo.

Del actor Armando Bo se recuerda una anécdota muy graciosa. Como estaba en pleno proceso de filmación de una película, se llevó a varios caddies para hacer de indios, quedando la historia en el recuerdo de muchos habitantes de Pinamar.

El Carro Submarino

Una de las anécdotas más recordadas del Golf de Pinamar, lo tuvo al golfista Eduardo Delgado como protagonista. Era una tarde de invierno y el carro eléctrico se le activa como por obra de magia dirigiéndose directamente al lago. Eduardo intenta corregir la trayectoria y se sube al mismo. Pero no puede corregir el vector y el carro eléctrico anfibio se clava en el agua y se sumerge.

Sin explicación alguna, el carro atravesó el lago transformándose en el primer carro eléctrico submarino en la historia del golf.

El partido que se vistió de Carnaval

Aunque parezca mentira, una vez existió la Copa Momo.  Se jugaba en Carnaval y los jugadores debían hacerlo disfrazados.  Muchos jugadores aún recuerdan los disfraces de Indios, Bebés con Chupetones, hindúes con túnicas y disfraces de los recordados Tato Bores y John Wayne. Como no podía ser de otra manera, cuando terminaba el torneo, los jugadores se tiraban bombitas de agua.

Leyendas y anécdotas que muestran cómo el golf en Pinamar es historia viviente en una de las ciudades más hermosas del mundo..